viernes, 30 de marzo de 2012

"Mi amor" (parte 2)

Todos tenemos un "mi amor", yo tengo el mío, tu tienes el tuyo, él tiene el suyo, ella también. "Mi amor", ¿Demasiado cursi para alguno/as?, sutileza a la hora de escoger las palabras que hablen de él/ella. Vestía camisa azul cielo con el primer botón desabrochado, sin corbata ni pajarita, casi mejor así. Pantalón oscuro, ceñido y zapatos a juego. Chaqueta vaquera y de marca (lo que entra por los ojos), un colgante de esos que sólo usas una vez en tu vida y un sólo pendiente. En sus bolsillos no había paquetes de tabaco, lo cuál era un punto a favor, se reía con mis chistes y contaba unos malísimos, la cosa pintaba bien...
Conversaciones prudentes de cosas sin sentido para intentar conocer lo que hasta ese momento desconocíamos por completo (lástima que esos instantes no sean eternos). Charlar esta bien, pero somos humanos, pasamos demasiado tiempo hablando, tanto, que a veces olvidamos que vivir incluye un inimaginable número de gestos, acciones, que podríamos aprender a usar de cuando en cuando.
Una caricia y las sensaciones que implica, la suavidad, el tacto, la piel de gallina. Una mirada, mantener una conversación sin palabras, desnudar a alguien, volver a vestirle, descubrir pensamientos, confirmar hipótesis, resolver problemas, incluso amar, únicamente mirando.
Un beso, el roce de dos labios, sentir su respiración, la humedad, morder.
Hemos llegado a ese momento en el que cualquier cosa que diga o haga pensarás que es por ti, cualquier cosa que escuche o piense querrás ser tu, no importa que sea tarde, siempre esperas su llamada, sólo para escuchar su voz.
Quizás algún día sea cierto.