martes, 28 de diciembre de 2010

Sentir o Saber


Solo soñaba con salir de allí, odiaba todo lo que tuviese que ver con ese lugar, no podía seguir viviendo con ellos, lo único que lograba así era hacerme daño y devolverlo.
Cada día un nuevo problema, una nueva discusión; tenía que alejarme. Supuse que el bosque era mi mejor opción, ya que estaba desierto y un animal no me causaría el mismo daño que una persona. La soledad era lo que echaba de menos.
cuando me dispuse a marchar recordé que aunque quisiese huir existía una persona a la que nunca olvidaría, recordé al tiempo que cuando nos conocimos, llovía y antes de partir dejé sobre su cama un paraguas y una nota, en la que decía " ¿recuerdas ese primer día?..

Al cabo de un rato salí corriendo y me adentre en el bosque, todo era siniestro e inquieto, la densa niebla me cubría los pies, sentía frío y pavor pero me sentía bien, ya que estaba segura de hacer lo correcto.
Al alzar la vista pude sentir la mas preciada soledad, mientras a malas penas divisaba a esa lejana estrella que se convertiría en mi amiga durante tantas noches...
a la mañana siguiente, él encontró mi paraguas y leyó la nota. Sorprendido pensó que lo dejé por equivocación, pero no fue así...
Al llegar a clase vio mi pupitre completamente vacío, esperó y esperó... pero nada, yo nunca llegué.
Con gran angustia volvió a su casa, pero antes de llegar pudo ver como un coche de policía llegaba con rapidez a la puerta de mi casa. Él se detuvo y muy impactado se decidió a entrar, esquivó a los guardas y llegó a mi habitación, pero allí no había nadie, bajó y vio a mis padres en la cocina, mi madre lloraba sobre la mesa, mientras mi padre intentaba hablar sobre lo acontecido, sin tener mucho que decir.
Ni si quiera preguntó que ocurría, salió corriendo y mientras unas pocas gotas se desprendían de su mirada perdida, gritaba de rabia...

Él ya sabía lo que pasaba por mi cabeza en esos momentos, pero nunca me creyó capaz.
En el instante en que todo esto ocurría yo pensaba en lo que había hecho y siempre llegaba a la misma conclusión, había causado tanto mal. Lo último que cogí antes de salir de casa fue una pistola, un calibre 45 que mi padre guardaba en el desván; no tenía pensado utilizarla, a menos que algún oso u otro animal salvaje estuviese dispuesto a atacarme. Pero son las pequeñas diferencias las que marcan el curso de las cosas, y mi vida iba cambiando por momentos así que, al final la acabé usando. Él escuchó un disparo y cambió de rumbo, se dirigió al bosque, el corazón le latía cada vez más rápido, su Velocidad superaba cualquier obstáculo. No pensaba en nada solo quería llegar, y lo hizo. Aquel lago fue nuestro espacio durante mucho tiempo y sería el lugar donde permanecería el resto de la eternidad. Al verme tendida en el suelo cerca de la orilla, comenzó a gritar, el dolor se dejaba ver en su pálido rostro. Todo acabó, y al fin y al cabo, fue como soñé; una muerte especial, para regalar mi vida, a una persona especial...


Ajenos a todo...


Hay veces que una simple palabra puede destrozar una vida, hay veces que una mirada confusa, puede significar un inevitable adiós, y hay veces que un silencio aquejado nos puede transportar al olvido.
Llevaba casi tres años pensando en una misma persona, día tras día, noche tras noche. Le conocí de una forma un tanto peculiar, una pelea llevo a otra y una disculpa lo zanjó todo. Nuestra amistad creció fuerte y serena como si de un resistente bloque de acero a prueba de balas se tratase. Nadie era capaz de penetrar ese muro, nadie excepto el mismo tiempo y la desafortunada distancia. Solía despertar en mitad de la noche, pensando en esto. Apenas dormía, hecho al que terminé por acostumbrarme. Al levantarme de la cama en las frías mañanas de invierno, mi mente no se centraba precisamente en que pie poner primero, ni en el gélido suelo que debía proporcionarme algún que otro escalofrío al alzarme por primera vez, sólo podía pensar en que llevaría puesto hoy, en si haría juego con sus soberanos ojos o en si conseguiría atentar contra mi voluntad por un momento y dejar de fijarme en sus suculentos labios.
Cuando le conocí pensé que jamás podría llegar a ser amiga de una persona así, alguien que da solución a todo atentando contra los demás, alguien que pierde los papeles de tal forma que puedes llegar a pensar que estas tratando a una persona totalmente opuesta, pero me dí cuenta que con el paso del tiempo todo cambia…
Ese desapego por todas aquellas cosas que me parecían obscenas se transformó en reparos que aconsejaban de una manera dulce y amable.
Ese desentendimiento y descontento por todo, empezó a tomar sentido y comenzó a llenarme. Jamás había sentido nada parecido, y como jamás lo había sentido, decidí no sentirlo.
Creía que dejándolo pasar acabaría por desaparecer; que tonta fui al pensar aquello…
Me involucré en su vida, como nunca lo había hecho con nadie, me permitió hacerlo y ese fue nuestro peor error y mi mayor engaño. Pero no podía evitarlo, necesitaba verle, cada mañana, cada hora, cada segundo, cada instante, y sin hacerme a la idea de que aquello que recorría mi estómago en busca de respuestas no era otra cosa que ese estimado amor, me dejé llevar por el momento y disfruté al máximo sin pensar en sus consecuencias; esas mismas que hoy se han apoderado de mi alma, de mi mente y de mis fuerzas para continuar en un camino que ayer emprendí de la mano de alguien.

"tantas noches de alcohol sin freno"


"q la fElicidad esta a nuestro alcance...y entonces alzamos la mano y descubrimos q estamos locos"

Dicen que los malos recuerdos hay que dejarlos en el camino del olvido. Recordar solo aquello que traído a la mente nos evoque sentimientos felices. En mi caso, a medida que el tiempo va suavizando mis recuerdos, noto que efectivamente los humanos tenemos una enorme capacidad para ir dulcificando las cosas negativas; quizás sea nuestra naturaleza, pero yo noto que cada vez me cuesta más recordar las "ofensas".
Lamentablemente los recuerdos felices también son dolorosos por su condición de "perdidos" e irrepetibles. Y sinceramente... ¿ Que es peor?...¿El dolor y la tristeza que produce recordar lo bueno, o la rabia y el resentimiento que te provoca acordarte del daño que te han echo?

Sé que lo que voy a decir es básicamente incorrecto, pero me niego a dejar mis recuerdos negativos en el tintero del olvido. Necesito la "mala leche" que me provocan. Necesito mantener intacta mi rabia, y porqué no decirlo;mi odio, para no recaer en lo pasado, para ser fiel a mis convicciones .
Al fin y al cabo estos últimos sentimientos son los que me dan fuerza y los que me mantienen firme.
Los recuerdos bonitos sólo me hacen sufrir y tambalearme en mis determinaciones.
Quizás soy débil, y disfrazo mi debilidad con rabia. No lo sé.
Pero de momento solo sé que no quiero olvidar.
Quiero construir mi futuro, basándome en lo vivido, sin olvidar NADA.

Evitar, nuestro modo de vida


Todos evitamos algo, es así. Todos evitamos algo en un determinado momento. Evitamos el acercarnos demasiado a la persona equivocada (a pesar de que siempre nos acabamos pegando a él/ella), evitamos llorar delante de desconocidos, nos va lo de aparentar ser maduros, fuertes, cuando en realidad no somos capaces de vivir sin la comida de nuestras madres. Evitamos preguntas incómodas que exijan respuestas incómodas.

–Dime la verdad, ¿Sientes algo por mí? –Jajaja, no te montes películas (…)

Evitamos concretar demasiado las cosas, porque eso implicaría revelar demasiado acerca de nosotros mismos y una vez que los demás saben todo sobre ti resulta demasiado fácil poder dañarte. Evitamos los tópicos clasistas y predicamos la libertad de expresión, pero analizamos minuciosamente los defectos de los demás para poder explotarlos y utilizarlos a nuestro favor cuando la cosa se pone fea y nos encanta criticar sus acciones afirmando rotundamente el famoso “yo nunca lo haría” que de un modo u otro nadie cumple.

Evitamos ser demasiado felices porque siempre prevalece el miedo a no volver a sentir nada igual, y del mismo modo evitamos el dolor extremo porque somos conscientes de que una vez tocado fondo, es casi imposible salir de él.

viernes, 8 de octubre de 2010

No hay mal que por bien no venga...




-No hay mal que por bien no venga, o eso me hicieron creer aquellas personas que dicen buscar lo mejor para mi, y para mi vida.
Hace ya algun tiempo que la dejé de hablar, dejé de saber de ella, dejé que el tiempo girase en torno a mi y sólo a mi; pero algo tuve que hacer mal, porqe aunque me cueste el reconocerlo como cierto, aún mantengo la esperanza de que algún día todo cambie...

Quizás me volví blanda de repente, quizás baje la guardia por un segundo, pero está claro que un simple momento de despreocupación me ha elevado de nuevo al más profundo de los mares. Tengo de nuevo ese deseo por conocer mundos que jamás exploré, siento sincera curiosidad por naufragar en un oceano de posibilidades, lo extraño es que aún hoy prefiero hacerlo a su lado.

-"Puedes correr pero no esconderte". (cuanta razón contienen estas palabras)

Puedes correr muy lejos y borrar tus huellas. Pero, ¿Has escapado realmente? ¿Puedes llegar a escapar algún día? O quizá es verdad que no posees ni la voluntad ni la astucia para escapar al destino. Pero el mundo no es pequeño. Tú lo eres. Y el destino te persigue, donde quiera que te encuentres.
¿Por qué nos embarcamos en esta fútil búsqueda de respuestas a los misterios de la vida cuando no podemos responder a preguntas realmente sencillas? ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué es el alma? ¿Por qué soñamos? Quizá nos iría mejor si no nos preocupásemos de nada. Sin preguntar ni desear saber. Pero esa no es la naturaleza humana, ni el corazón. No estamos aquí para ser meros espectadores...
La Tierra es muy extensa. Tan extensa, que crees poder esconderte de cualquier cosa. Si tan sólo fueses capaz de encontrar un lugar tan alejado... Por eso te alejas hasta los confines del mundo, donde todo es seguro, confortable y pacífico. El solaz que proporciona la brisa marina, esa sensación de haber huido del peligro. El lujo de poder sentir pena. Y quizá, por un momento, crees que has escapado.

miércoles, 16 de junio de 2010

¡NO PUEDO MÁS!


Aún puedo describir el primer momento en que te ví, incluso al principio ya perdía mi tiempo con una causa sin sentido.Simplemente te ví aparecer en mi mente como quien no quiere la cosa y te hiciste con el control de todo,como si fueses Dios, con tus poderes, y con tu todo, y ¡ no lo eres!.... jugaste conmigo desde el principio, dejaste que me encaprichara,que me ilusionara y sabias perfectamente lo que hacías, no eras una niña, yo si...

¿y ahora?

ahora estoy aquí, tirada en el sofa, sin esperar nada de la vida, destruíste mi ilusion por vivir un amor nuevo e insaciable,entraste y ¡ lo rompiste todo en mi! fuiste como un virus para mi organismo, un jodido virus,difícil de aliviar...

¿Que qué voy ha hacer? joderme supongo,no me queda de otra,verte reir al lado de alguien que no soy yo; verte feliz(o al menos intentarlo) cerca de alguien que no se parece a mi, y callar....me queda callar.

Recordar los buenos momentos ya no tiene sentido, recordar tus abrazos, tus consejos, tu forma de hacerme sentir querida, tu manera de arrancarme una sonrisa hasta en el peor de los caso, todo esto ya no tiene cavida en mi vida, debo pasar pagina,cerrar este agudo libro y olvidarte, aunque esta sea la fase más difícil...

domingo, 17 de enero de 2010

Musa Dictadora



Necesitaba en mi vida un poco de calor,
La pasión que había perdido años atrás.
El simple hecho de decir que todo era perfecto
No me liberaba de la temida soledad.

Pero…de la ofuscación, del rincón más inaudito,
Surgió de ella una razón en mí
Por la que seguir perdiendo una y otra vez el sentido
Hasta quedar exhausto…


Minutos a solas en la intimidad de una habitación,
Hablando por hablar, diciendo tanto sin decir nada.
Buscando la excusa mas triste para acercarme a su espalda,
Soñando ser su amanecer, su anochecer, su vida

Sólo “volverla a ver” e inesperadamente pasa a tu lado
Y durante un segundo, roza tu mano con la punta de sus dedos.
El tiempo escapa por momentos,
Quieres gritarle ¡Te amo! Pero no serviría de nada.
Son las pequeñas diferencias, las que marcan el curso de las cosas.

Es la brisa que acompaña su sonrisa cada día,
Ley de vida y de fervor.
Su cabello rubio, sus ojos claros,
Su rostro, su todo…
Hay personas que te hablan en silencio, ella es así.

La llaman Musa dictadora de emociones,
Reina del encanto, y de la seducción,
Entusiasta de lo extraño y lo dramático,
Leyla para unos, tan hermosa como la noche, para otros.

viernes, 1 de enero de 2010

Incompleta


Créeme cuando digo que un abrazo tuyo juega en mi vida el papel de una moneda,

que dependo de tus días, tus noches y tus horas.

Cuando pienso en todo lo que hemos vivido…

Todos los buenos momentos que han dejado huella en mí.


Lo que se puede llegar a transmitir con una caricia,

Es esa sensación de que el mundo apenas tiene valor

Esa sonrisa de niño que se dibuja en tu cara

Cuando te escuchan gritar su nombre en algún rincón.


Pierdo el rumbo, y no es despiste;

Es que mi libertad esta a tu lado.


Yo sigo pensando en ti, aunque tú me hayas olvidado,

Sigo buscando tu piel en cada tramo del camino

Que guía a mi vida por el lugar equivocado.
Yo sigo creyendo en ti, aunque tú ya no creas en nada,

Sigo pareciendo incompleta sin ti,

Y vacío mi pena cada noche en una triste botella que me abandona cada amanecer.


Créeme cuando digo que me sorprendiste

Desde el primer momento en que llegaste a mi,

Que parecías alguien sencillo y eres todo lo contrario.

Quien me iba a decir entonces, lo que ahora sé…

Quien iba a mirar tus ojos, y ver el cielo…


Y ahora Pierdo el rumbo y no es despiste,

Es que mi libertad esta a tu lado.


Yo sigo pensando en ti, aunque tú me hayas olvidado,

Sigo buscando tu piel en cada tramo del camino

Que guía a mi vida por el lugar equivocado.
Yo sigo creyendo en ti, aunque tú ya no creas en nada,

Sigo pareciendo incompleta sin ti,

Vaciando mí pena cada noche en una triste botella que me abandona cada amanecer.