
Créeme cuando digo que un abrazo tuyo juega en mi vida el papel de una moneda,
que dependo de tus días, tus noches y tus horas.
Cuando pienso en todo lo que hemos vivido…
Todos los buenos momentos que han dejado huella en mí.
Lo que se puede llegar a transmitir con una caricia,
Es esa sensación de que el mundo apenas tiene valor
Esa sonrisa de niño que se dibuja en tu cara
Cuando te escuchan gritar su nombre en algún rincón.
Pierdo el rumbo, y no es despiste;
Es que mi libertad esta a tu lado.
Yo sigo pensando en ti, aunque tú me hayas olvidado,
Sigo buscando tu piel en cada tramo del camino
Que guía a mi vida por el lugar equivocado.
Yo sigo creyendo en ti, aunque tú ya no creas en nada,
Yo sigo creyendo en ti, aunque tú ya no creas en nada,
Sigo pareciendo incompleta sin ti,
Y vacío mi pena cada noche en una triste botella que me abandona cada amanecer.
Créeme cuando digo que me sorprendiste
Desde el primer momento en que llegaste a mi,
Que parecías alguien sencillo y eres todo lo contrario.
Quien me iba a decir entonces, lo que ahora sé…
Quien iba a mirar tus ojos, y ver el cielo…
Y ahora Pierdo el rumbo y no es despiste,
Es que mi libertad esta a tu lado.
Yo sigo pensando en ti, aunque tú me hayas olvidado,
Sigo buscando tu piel en cada tramo del camino
Que guía a mi vida por el lugar equivocado.
Yo sigo creyendo en ti, aunque tú ya no creas en nada,
Yo sigo creyendo en ti, aunque tú ya no creas en nada,
Sigo pareciendo incompleta sin ti,
Vaciando mí pena cada noche en una triste botella que me abandona cada amanecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario