Es increíble que aún pueda ser capaz de tocar las estrellas tan sólo con cerrar los ojos; aún puedo decidir en que momento y lugar quiero estar sólo con apretar los párpados. Puedo volar, ir en tren, en barco; puedo montar a Pegasso, tomar el té en la Luna en compañía del pequeño príncipe o codearme de la absoluta realeza Rusa paseando por el palacio de los Romanov (sin incluír el fatídico verano de su muerte,1918).
Así cualquiera, ¿Verdad?.
Son sólo sueños. Comienzas con el típico sueño que desde niño no puedes sacar de tu cabeza. La peor pregunta jamás inventada. Niño ¿Tú qué quieres ser de mayor?.
-Yo cuando crezca quiero ser, futbolista, médico, policía o bombero; los cuatro empleos más recurridos en aquella época.
Lástima que diez años después el chico que pretendía ser futbolista de 1ª División ahora se conforme con serlo de 2ª y cinco años más tarde haya olvidado por completo el futbol.
Pero no todos lo sueños son como enfermedades degenerativas que se van degradando con el paso de los años. ¡Hay sueños realizables, los hay!.
Yo misma he soñado más de una vez con beber mucha, mucha, muchísima agua y lo primero que he hecho al despertar, ha sido, ¡ir a beber!.
Un sueño hecho realidad, como algunos autores dicen, una meta superada.
pero he de decir lo que todos queréis oír aquí, ¿Es posible controlar los sueños? ¿Es posible conseguir todo cuanto hay en ellos? ¿podemos conocer el límite entre lo que somos capaces de conseguir y lo que no?
To be continued...
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